FRACTURAS
Una fractura
es una ruptura, generalmente en un hueso. Si el hueso roto rompe la piel, se
denomina fractura abierta o compuesta. Las fracturas comúnmente ocurren debido
a accidentes automovilísticos, caídas o lesiones deportivas.
Es difícil diferenciar un hueso dislocado de uno
fracturado. Sin embargo, ambos son situaciones de emergencia y las medidas
de primeros auxilios básicos son las mismas.
Los huesos se rompen al recibir una mayor presión de la que pueden
soportar, por lo que el exceso de peso y el sedentarismo siempre son factores
que son propicios para estas lesiones.
Aunque cada fractura tiene unas características especiales, que
dependen del mecanismo de producción, la localización y el estado general previo del paciente, existe
un conjunto de síntomas común a todas las fracturas, que conviene conocer para
advertirlas cuando se producen y acudir a un centro hospitalario con prontitud.
Estos síntomas
generales son:
·
Dolor. Es el síntoma capital. Suele localizarse sobre el punto de
fractura. Aumenta de forma notable al menor intento de movilizar el miembro
afectado y al ejercer presión, aunque sea muy leve, sobre la zona.
· Impotencia funcional. Es la incapacidad de llevar a cabo
las actividades en las que normalmente interviene el hueso, a consecuencia
tanto de la propia fractura como del dolor que ésta origina.
· Deformidad. La deformación del miembro afectado
depende del tipo de fractura. Algunas fracturas producen deformidades
características cuya observación basta a los expertos para saber qué
hueso está fracturado y por dónde.
· Hematoma. Se produce por la lesión de los vasos
que irrigan el hueso y de los tejidos adyacentes.
· Fiebre. En muchas ocasiones, sobre todo en
fracturas importantes y en personas jóvenes, aparece fiebre después de una fractura sin que exista
infección alguna. También puede aparecer fiebre pasados unos días, pero ésta es
debida, si no hay infección, a la reabsorción normal del hematoma.
Un aspecto importante es que las intervenciones quirúrgicas no son
necesarias para todo el tipo de fracturas, pero aquellos casos que se detecta
una cierta gravedad se debe operar de modo urgente para que el hueso retome la
posición correcta.
Existen varios tipos de fractura, que se pueden clasificar
atendiendo a los siguientes factores: estado de la piel, localización de la fractura en el propio hueso, trazo de la
fractura, tipo de desviación de los fragmentos y mecanismo de acción del agente traumático.
Según el estado de la piel
· Fracturas cerradas: Son aquellas en las que la fractura
no comunica con el exterior, ya
que la piel no ha sido dañada.
· Fracturas abiertas: Son aquellas en las que se puede
observar el hueso fracturado a simple vista, es decir, existe una herida que
deja los fragmentos óseos al descubierto. Unas veces, el propio traumatismo
lesiona la piel y los tejidos subyacentes antes de llegar al hueso;
otras, el hueso fracturado actúa desde dentro, desgarrando los tejidos y la
piel de modo que la fractura queda en contacto con el exterior.
Según su localización
·
Epifisarias: (localizadas en las epífisis). Si
afectan a la superficie articular, se denominan fracturas articulares y, si
aquélla no se ve afectada por el trazo de fractura, se denominan
extraarticulares.
· Diafisarias: (localizadas en
la diáfisis). Pueden afectar a los tercios superior, medio o inferior.
· Metafisarias: (localizadas en
la metáfisis). Pueden afectar a las metáfisis superior o inferior del hueso.
Según el trazo de la fractura
·
Transversales: la línea de fractura es
perpendicular al eje longitudinal del hueso.
·
Oblicuas: la línea de fractura
forma un ángulo mayor o menor de 90 grados con el eje longitudinal del hueso.
·
Longitudinales: la línea de fractura
sigue el eje longitudinal del hueso.
·
En «ala de mariposa»: existen dos líneas de
fractura oblicuas, que forman ángulo entre si y delimitan un fragmento de forma
triangular.
·
Conminutas: hay múltiples líneas de
fractura, con formación de numerosos fragmentos óseos.
Según la desviación de
los fragmentos
·
Anguladas:
los dos fragmentos en que ha quedado dividido el hueso a causa de la fractura
forman un ángulo.
·
Con
desplazamiento lateral: las dos superficies correspondientes a la línea de
fractura no quedan confrontadas entre si, por haberse desplazado lateralmente
uno o los dos fragmentos.
·
Acabalgadas:
uno de los fragmentos queda situado sobre el otro, con lo cual se produce un
acortamiento del hueso afectado.
·
Engranadas;
uno de los fragmentos ha quedado empotrado en el otro.
Según el mecanismo de
producción
·
Traumatismo directo. La fractura se produce
en el punto sobre el cual ha actuado el agente traumático. Por ejemplo:
fractura de cúbito por un golpe fuerte en el brazo.
·
Traumatismo indirecto. La fractura se produce
a distancia del lugar donde ha actuado el agente traumático. Por ejemplo:
fractura del codo por una caída sobre las palmas de las manos.
·
Contracción muscular
brusca.
En deportistas y personas con un gran desarrollo muscular se pueden
producir fracturas por arrancamiento óseo al contraerse brusca y fuertemente un
músculo determinado. También se han observado fracturas de este tipo en
pacientes sometidos a electroshok.
Signos
y síntomas de las fracturas:
·
Dolor severo: Se localiza en el lugar
de la lesión y mejora sensiblemente con la inmovilización del área.
·
Edema o hinchazón: Habitualmente se
presenta de inmediato como consecuencia de la fractura.
·
Hematoma: Pueden ocurrir de
inmediato si se presenta hemorragia local, bien originada del hueso fracturado
o de estructuras vasculares (arterias o venas) rotas durante el evento o
secundariamente por las esquirlas óseas.
·
Deformidad y pérdida de la anatomía normal: La mayoría de las
veces, como consecuencia de la pérdida de la alineación de los extremos del
hueso roto, así como por el desplazamiento de los fragmentos, que pueden
originar el acortamiento del miembro.
·
Movilidad anormal: El área fracturada va a comportarse
como una nueva “articulación” y se observa movimiento donde habitualmente no lo
hay.
·
Crepitación: Es una sensación que se presenta
cuando se examina a un lesionado, por el roce que producen los extremos de
hueso fracturado.
·
Impotencia funcional: Es la incapacidad para utilizar todo
o parte del miembro afectado por una fractura.
Esguince
Es la separación momentánea de las superficies articulares,
provocando la lesión o ruptura total o parcial de los ligamentos articulares.
Son causados cuando una articulación es forzada a moverse en una
posición no natural. Por ejemplo: la torcedura de un tobillo ocasiona esguince
en los ligamentos que se encuentran alrededor de éste.
Tipos de esguince
Grado 1: Se produce distención de los
ligamentos, pero sin llegar a la rotura de los mismos, No existe laxitud
articular asociada, por lo tanto, la persona afectada puede realizar
movimientos completos, asociados a un dolor leve y un ligero proceso
inflamatorio.
Grado2: En este caso si existe una rotura
parcial del tejido ligamentoso. El dolor se torna ahora moderado, acompañado de
una inflamación ya más acentuada. El paciente responde con posturas antiálgicas
y una ligera inestabilidad articular. Presenta diferentes niveles de
tumefacción, deformidad y equimosis, puede ser visible un hematoma en la zona
afectada.
Grado3: Rotura completa de la porción
ligamentosa. Dolor vivo, hinchazón prominente, deformidad y equimosis
acentuada. Impotencia funcional de la articulación.
Luxación
También llamada dislocación. Es el desplazamiento persistente de
una superficie articular fuera de la cavidad o espacio que le contiene,
causando perdida de contacto entre los huesos de la articulación.
Estas son producidas por movimientos rápidos en donde la articulación
se forza demasiado en uno de sus movimientos normales o hace un movimiento
anormal.
Las luxaciones pueden ser en:
·
Hombro
·
Cadera
·
Rodilla
·
Codo
Signos
y síntomas de las luxaciones y los esguinces
·
Rubor en la zona
afectada
·
Dolor intenso
·
Tumoración o
inflamación en la zona afectada
·
La zona afectada
se siente caliente
·
Incapacidad
funcional progresiva
·
Hipersensibilidad
en la zona
Tratamiento
·
Colocar en reposo
la articulación afectada
·
Inmovilizar el
miembro afectado evitando que la zona cargue con peso
·
Si es posible la
elevación ligera de la parte afectada
Lo que no debe hacer
·
Enfriar con hielo
la zona afectada
·
Hacer masajes o
aplicar ungüentos o pomadas
·
Compresas,
posterior a la valoración
Se
utilizan básicamente dos técnicas para
inmovilizar una supuesta fractura:
En
cada situación tendremos que optar por el método más factible, si bien, en
muchos casos y dependiendo de dónde nos encontremos, la mejor inmovilización va
a consistir en NO MOVER al accidentado. Nos limitaremos a esperar la llegada
del personal especializado.
·
Una, más sencilla, es la
utilización del propio cuerpo de la víctima que sirve como soporte de la
inmovilización, con la ayuda de pañuelos en forma de vendas, pañuelos
triangulares (cabestrillos), etc...
·
Otra técnica, más compleja, requiere
la utilización de elementos rígidos o "ferulas", como soporte de la
inmovilización, pueden servir: tablillas, periódicos o revistas enrolladas,
tubos de cartón, etc.., o cualquier soporte rígido que seamos capaces de
improvisar.
Bibliografía





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