martes, 26 de agosto de 2014

FRACTURAS

    FRACTURAS


Una fractura es una ruptura, generalmente en un hueso. Si el hueso roto rompe la piel, se denomina fractura abierta o compuesta. Las fracturas comúnmente ocurren debido a accidentes automovilísticos, caídas o lesiones deportivas.

Es difícil diferenciar un hueso dislocado de uno fracturado. Sin embargo, ambos son situaciones de emergencia y las medidas de primeros auxilios básicos son las mismas.

Los huesos se rompen al recibir una mayor presión de la que pueden soportar, por lo que el exceso de peso y el sedentarismo siempre son factores que son propicios para estas lesiones.

Aunque cada fractura tiene unas características especiales, que dependen del mecanismo de producción, la localización y el estado general previo del paciente, existe un conjunto de síntomas común a todas las fracturas, que conviene conocer para advertirlas cuando se producen y acudir a un centro hospitalario con prontitud.

Estos síntomas generales son:
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     Dolor. Es el síntoma capital. Suele localizarse sobre el punto de fractura. Aumenta de forma notable al menor intento de movilizar el miembro afectado y al ejercer presión, aunque sea muy leve, sobre la zona.
·   Impotencia funcional. Es la incapacidad de llevar a cabo las actividades en las que normalmente interviene el hueso, a consecuencia tanto de la propia fractura como del dolor que ésta origina.
·      Deformidad. La deformación del miembro afectado depende del tipo de fractura. Algunas fracturas producen deformidades características cuya observación basta a los expertos para saber qué hueso está fracturado y por dónde.
·    Hematoma. Se produce por la lesión de los vasos que irrigan el hueso y de los tejidos adyacentes.
·      Fiebre. En muchas ocasiones, sobre todo en fracturas importantes y en personas jóvenes, aparece fiebre después de una fractura sin que exista infección alguna. También puede aparecer fiebre pasados unos días, pero ésta es debida, si no hay infección, a la reabsorción normal del hematoma.
Un aspecto importante es que las intervenciones quirúrgicas no son necesarias para todo el tipo de fracturas, pero aquellos casos que se detecta una cierta gravedad se debe operar de modo urgente para que el hueso retome la posición correcta.


 Clasificación de las fracturas

Existen varios tipos de fractura, que se pueden clasificar atendiendo a los siguientes factores: estado de la piel, localización de la fractura en el propio hueso, trazo de la fractura, tipo de desviación de los fragmentos y mecanismo de acción del agente traumático.

Según el estado de la piel

·      Fracturas cerradas: Son aquellas en las que la fractura no comunica con el exterior, ya que la piel no ha sido dañada.
·      Fracturas abiertas: Son aquellas en las que se puede observar el hueso fracturado a simple vista, es decir, existe una herida que deja los fragmentos óseos al descubierto. Unas veces, el propio traumatismo lesiona la piel y los tejidos subyacentes antes de llegar al hueso; otras, el hueso fracturado actúa desde dentro, desgarrando los tejidos y la piel de modo que la fractura queda en contacto con el exterior.

Según su localización
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  Epifisarias: (localizadas en las epífisis). Si afectan a la superficie articular, se denominan fracturas articulares y, si aquélla no se ve afectada por el trazo de fractura, se denominan extraarticulares.
·    Diafisarias: (localizadas en la diáfisis). Pueden afectar a los tercios superior, medio o inferior.
·    Metafisarias: (localizadas en la metáfisis). Pueden afectar a las metáfisis superior o inferior del hueso.

Según el trazo de la fractura

·         Transversales: la línea de fractura es perpendicular al eje longitudinal del hueso.
·         Oblicuas: la línea de fractura forma un ángulo mayor o menor de 90 grados con el eje longitudinal del hueso.
·         Longitudinales: la línea de fractura sigue el eje longitudinal del hueso.
·         En «ala de mariposa»: existen dos líneas de fractura oblicuas, que forman ángulo entre si y delimitan un fragmento de forma triangular.
·         Conminutas: hay múltiples líneas de fractura, con formación de numerosos fragmentos óseos.

Según la desviación de los fragmentos

·         Anguladas: los dos fragmentos en que ha quedado dividido el hueso a causa de la fractura forman un ángulo.
·         Con desplazamiento lateral: las dos superficies correspondientes a la línea de fractura no quedan confrontadas entre si, por haberse desplazado lateralmente uno o los dos fragmentos.
·         Acabalgadas: uno de los fragmentos queda situado sobre el otro, con lo cual se produce un acortamiento del hueso afectado.
·         Engranadas; uno de los fragmentos ha quedado empotrado en el otro.

Según el mecanismo de producción

·         Traumatismo directo. La fractura se produce en el punto sobre el cual ha actuado el agente traumático. Por ejemplo: fractura de cúbito por un golpe fuerte en el brazo.
·         Traumatismo indirecto. La fractura se produce a distancia del lugar donde ha actuado el agente traumático. Por ejemplo: fractura del codo por una caída sobre las palmas de las manos.
·         Contracción muscular brusca. En deportistas y personas con un gran desarrollo muscular se pueden producir fracturas por arrancamiento óseo al contraerse brusca y fuertemente un músculo determinado. También se han observado fracturas de este tipo en pacientes sometidos a electroshok.

Signos y síntomas de las fracturas:

·         Dolor severo: Se localiza en el lugar de la lesión y mejora sensiblemente con la inmovilización del área.
·         Edema o hinchazón: Habitualmente se presenta de inmediato como consecuencia de la fractura.
·         Hematoma: Pueden ocurrir de inmediato si se presenta hemorragia local, bien originada del hueso fracturado o de estructuras vasculares (arterias o venas) rotas durante el evento o secundariamente por las esquirlas óseas.
·           Deformidad y pérdida de la anatomía normal: La mayoría de las veces, como consecuencia de la pérdida de la alineación de los extremos del hueso roto, así como por el desplazamiento de los fragmentos, que pueden originar el acortamiento del miembro.
·         Movilidad anormal: El área fracturada va a comportarse como una nueva “articulación” y se observa movimiento donde habitualmente no lo hay.
·         Crepitación: Es una sensación que se presenta cuando se examina a un lesionado, por el roce que producen los extremos de hueso fracturado.
·         Impotencia funcional: Es la incapacidad para utilizar todo o parte del miembro afectado por una fractura.


Esguince

Es la separación momentánea de las superficies articulares, provocando la lesión o ruptura total o parcial de los ligamentos articulares.

Son causados cuando una articulación es forzada a moverse en una posición no natural. Por ejemplo: la torcedura de un tobillo ocasiona esguince en los ligamentos que se encuentran alrededor de éste.

Tipos de esguince

Grado 1: Se produce distención de los ligamentos, pero sin llegar a la rotura de los mismos, No existe laxitud articular asociada, por lo tanto, la persona afectada puede realizar movimientos completos, asociados a un dolor leve y un ligero proceso inflamatorio.
Grado2: En este caso si existe una rotura parcial del tejido ligamentoso. El dolor se torna ahora moderado, acompañado de una inflamación ya más acentuada. El paciente responde con posturas antiálgicas y una ligera inestabilidad articular. Presenta diferentes niveles de tumefacción, deformidad y equimosis, puede ser visible un hematoma en la zona afectada.
Grado3: Rotura completa de la porción ligamentosa. Dolor vivo, hinchazón prominente, deformidad y equimosis acentuada. Impotencia funcional de la articulación.




Luxación

También llamada dislocación. Es el desplazamiento persistente de una superficie articular fuera de la cavidad o espacio que le contiene, causando perdida de contacto entre los huesos de la articulación.

Estas son producidas por movimientos rápidos en donde la articulación se forza demasiado en uno de sus movimientos normales o hace un movimiento anormal.

Las luxaciones pueden ser en:
·         Hombro
·         Cadera
·         Rodilla
·         Codo



Signos y síntomas de las luxaciones y los esguinces

·         Rubor en la zona afectada
·         Dolor intenso
·         Tumoración o inflamación en la zona afectada
·         La zona afectada se siente caliente
·         Incapacidad funcional progresiva
·         Hipersensibilidad en la zona

Tratamiento
·         Colocar en reposo la articulación afectada
·         Inmovilizar el miembro afectado evitando que la zona cargue con peso
·         Si es posible la elevación ligera de la parte afectada



Lo que no debe hacer
·         Enfriar con hielo la zona afectada
·         Hacer masajes o aplicar ungüentos o pomadas
·         Compresas, posterior a la valoración


Se utilizan básicamente dos técnicas para inmovilizar una supuesta fractura:
En cada situación tendremos que optar por el método más factible, si bien, en muchos casos y dependiendo de dónde nos encontremos, la mejor inmovilización va a consistir en NO MOVER al accidentado. Nos limitaremos a esperar la llegada del personal especializado.
·        Una, más sencilla, es la utilización del propio cuerpo de la víctima que sirve como soporte de la inmovilización, con la ayuda de pañuelos en forma de vendas, pañuelos triangulares (cabestrillos), etc...
·        Otra técnica, más compleja, requiere la utilización de elementos rígidos o "ferulas", como soporte de la inmovilización, pueden servir: tablillas, periódicos o revistas enrolladas, tubos de cartón, etc.., o cualquier soporte rígido que seamos capaces de improvisar.




Bibliografía










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