Traslado adecuado del accidentado
Al
trasladar un accidentado o un enfermo grave, se deberá garantizar que las
lesiones no aumentarán, ni se le ocasionarán nuevas lesiones o se complicará su
recuperación ya sea por movimientos innecesarios o transporte inadecuado.
Es mejor
prestar la atención en el sitio del accidente, a menos que exista peligro
inminente para la vida de la víctima o del auxiliador como en un incendio,
peligro de explosión o derrumbe de un edificio.
Una vez
que haya decidido cambiar de lugar a la víctima, considere tanto la seguridad
de la víctima como la suya. También tenga en cuenta su propia capacidad, así
como la presencia de otras personas que puedan ayudarle.
Técnicas
para traslado de una persona accidentada con imaginación.
Arrastre
Se
utilizan cuando es necesario retirar una víctima del área del peligro, a una
distancia no mayor de 10 metros y cuando el auxiliador se encuentra solo. No
debe utilizarse cuando el terreno sea desigual o irregular (piedras, vidrios,
escaleras).
·
Coloque los brazos cruzados de la
víctima sobre el tórax. Sitúese detrás de la cabeza y colóquele sus brazos por
debajo de los hombros sosteniéndole con ellos el cuello y la cabeza.
·
Arrástrela por el piso.
·
Si la victima tiene un abrigo o
chaqueta, desabroche y hale de él hacia atrás de forma que la cabeza descanse
sobre la prenda. Arrástrela por el piso, agarrando los extremos de la prenda de
vestir (abrigo, chaqueta o camisa).
Si en el recinto hay acumulación de gas o humo, haga lo siguiente:
·
Si la víctima está consciente y no
puede movilizarse, arrodíllese y pídale que pase los brazos alrededor de su
cuello, entrelazando las manos.
·
Si está inconsciente, sujétele las
manos con una venda a la altura de las muñecas y realice el mismo
procedimiento.
·
Si la víctima es muy grande usted
puede usar el arrastre de los pies, asegurándose que la cabeza de la víctima no
se lesione con un terreno desigual o irregular.
Con ayuda de una
cobija o frazada
Para levantar un lesionado o enfermo con ayuda
de una cobija o frazada se necesitan de tres a cinco auxiliadores.
Se usa cuando no se cuenta con una camilla y la
distancia a recorrer es corta.
NO se debe usar este
método si se sospecha lesiones en la columna vertebral.
·
Colocar
la frazada o cobija doblada en acordeón a un lado de la víctima.
·
Dos
auxiliadores se colocan arrodillados junto a la víctima y la acomodan de medio lado (uno de los auxiliadores
la sostiene de la cadera y las piernas, el otro de la espalda y la cabeza); el
tercero acerca la cobija o frazada y la empuja de tal manera que le quede cerca
de la espalda.
·
Coloquen
nuevamente la víctima acostada sobre la espalda y ubíquense para proceder a
levantarla:
Forma correcta de
subir un lesionado a la cobija o frazada.
1) Cuatro auxiliadores
se colocan arrodillados al lado y lado de ésta:
dos en la parte superior, toman la cobija o frazada a la altura de los hombros y de la cintura y de las piernas, y el quinto detrás de la cabeza.
dos en la parte superior, toman la cobija o frazada a la altura de los hombros y de la cintura y de las piernas, y el quinto detrás de la cabeza.
2) Halen los extremos
de la cobija para evitar que quede enrollada debajo de su cuerpo.
3) Enrollen los bordes
de la cobija o frazada, rodeando el cuerpo de la víctima. A una orden, pónganse
de pie y caminen lentamente de medio lado, iniciando la marcha con el pie que
queda más cerca de los pies del lesionado.
En caso de no contar
con frazada o cobija ¿cómo improviso una camilla?
Una camilla se puede improvisar de la
siguiente manera:
Consiga
2 o 3 Chaquetas o abrigos y 2 trozos de madera fuertes.
·
Coloque
las mangas de las prendas hacia adentro.
·
Pase
los trozos de madera a través de las mangas.
·
Botone
o cierre la cremallera de las prendas.
·
Otra
forma de improvisar una camilla es la siguiente:
·
Consiga
una frazada o cobija y dos trozos de madera fuertes.
·
Extienda
la cobija o frazada en el suelo.
·
Divida
la cobija imaginariamente en tres partes, coloque un trozo de madera en la
primera división y doble la cobija.
·
Coloque
el otro trozo de madera a 15 cm del borde de la cobija y vuelva a doblarla.
En brazos
Es un método muy práctico para mover personas no
excesivamente pesadas (según la corpulencia del socorrista) que no presenten lesiones
serias, Ej. Un esguince de tobillo que le impide la marcha.
·
Consiste
en coger a la víctima, colocando una mano debajo de sus rodillas de manera que
sostenga las piernas y la otra alrededor de su espalda, sosteniendo el peso del
tronco; la víctima puede afianzarse en nosotros pasando sus brazos alrededor de
nuestro cuello.
Hay que tener especial cuidado a la hora de
"cargar" con el peso de la víctima Ej.: si estuviera sentada en el suelo),
flexionando las rodillas al agacharnos, para evitar hacer todo el esfuerzo con
la musculatura de la espalda, lo que podría propiciar la aparición de lesiones
a nivel lumbar.
Sobre la espalda o "a cuestas"
Tiene las mismas indicaciones que el método
anterior; no obstante, no es necesaria la potencia de brazos de aquél, ya que
el peso de la víctima se transmite, en parte, al tronco del socorrista.
Entrelazando las manos, es más fácil cargar con
el peso de la víctima.
Este método no es válido para víctimas inconscientes,
ya que se necesita la colaboración de la persona para aferrarse con sus brazos
alrededor del cuello.
"En muleta" sobre los hombros del rescatador
Un accidentado que no presente lesiones serias y
que pueda caminar por sí mismo, puede ser ayudado si colocamos uno de sus
brazos alrededor de nuestro cuello, pasando nuestro brazo libre alrededor de su
cintura para lograr un soporte adicional.
Este método puede ser llevado a cabo por uno o
por dos socorristas, dependiendo de la corpulencia de la víctima, la amplitud
del lugar, etc. Con ayuda de una tercera persona que sostenga las piernas de la
víctima, se la puede bajar por una escalera de mano.
"Método del bombero"
Es muy útil para desplazar a víctimas inconscientes
siempre que el socorrista sea, por lo menos, tan corpulento como la víctima.
Tiene, además, la ventaja de que permite
disponer de un brazo libre al socorrista para, por ejemplo, sujetarse a la
barandilla de una escalera, apoyarse para guardar el equilibrio, etc.
·
Primero,
el socorrista se sitúa frente a la víctima, cogiéndola por las axilas y
levantándola hasta ponerle de rodillas.
·
Después,
el brazo izquierdo del socorrista pasa alrededor del muslo izquierdo de la
víctima cargando el peso de su tronco sobre la espalda del socorrista.
·
Finalmente,
el socorrista se levanta, se mantiene de pie y desplaza a la víctima para que
su peso quede bien equilibrado sobre los hombros del socorrista. Con su brazo
izquierdo sujeta el antebrazo izquierdo de la víctima, quedándole un brazo
libre.
"Asiento sobre manos"
Se puede improvisar un
asiento para trasladar a un accidentado, uniendo las manos de dos socorristas;
existen varias posibilidades.
La diferencia
fundamental entre ellos estriba en que permiten disponer o no (asiento de
cuatro manos), de un brazo libre a un socorrista (asiento de tres manos) o de
un brazo libre a cada socorrista (asiento de dos manos), que se puede utilizar
para sostener una extremidad inferior que estuviera lesionada o como respaldo
para la espalda de la víctima.
Dependiendo de las
lesiones que presente la víctima, de su capacidad de colaboración y de la
fuerza de los socorristas, optaremos por una posibilidad u otra.
Técnicas
para traslado de una persona accidentada con elementos adecuados.
Un lesionado puede ser
transportado utilizando diferentes elementos como:
silla, camilla y vehículo; su uso depende de las lesiones que presenta, de la distancia y de los medios que se tengan para hacerlo.
silla, camilla y vehículo; su uso depende de las lesiones que presenta, de la distancia y de los medios que se tengan para hacerlo.
Transporte
en silla de ruedas.
Se usa cuando la persona está consciente y NO
tiene lesiones severas, especialmente si es necesario bajar o subir escaleras.
Debe tenerse la precaución de que el camino esté
libre de obstáculos, para evitar que los auxiliadores se resbalen. Para emplear
este método de transporte se necesitan dos auxiliadores.
·
Verificar
que la silla sea fuerte, este ubicada en una superficie plana y tenga el freno
de mano.
·
Sentar
a la víctima en la silla.
·
Si
no puede sentarse sin ayuda, hagan lo siguiente:
·
Cruce
las piernas de la víctima, un auxiliador se pone de rodillas a la cabeza de la
víctima.
·
Meta
una mano bajo la nuca, la otra mano bajo los omoplatos.
·
En
un solo movimiento siente la víctima, acercándose contra ella o sosteniéndola
con una pierna.
·
Coloque
un brazo por debajo de las axilas de la víctima cogiendo el brazo cerca de la
muñeca.
·
Con
su otra mano tome de igual forma el otro brazo y entrecrúcelos apoyando la
cabeza contra el auxiliador, sostenga el tronco de la víctima entre sus brazos.
·
Póngase
de pie con la espalda recta, haciendo el trabajo con las piernas, mientras el
otro auxiliador le sostiene las piernas a la víctima.
·
A
una orden, levántense simultáneamente y coloquen la víctima en la silla.
·
Asegúrenla
en la silla, inclinen la silla hacia atrás, para que la espalda de la víctima
quede contra el espaldar de la silla.
·
A
una orden, levanten simultáneamente la silla y caminen lentamente
¿Cómo
bajar las escaleras con silla de ruedas y un accidentado en ella?
·
Se
necesita la ayuda de dos personas, preferentemente fuertes para que sea seguro
bajar al accidentado por las escaleras.
·
Apunta
el frente de la silla hacia las escaleras y ubica a una persona de frente y la
otra detrás. Inclina la silla hacia atrás levemente para que la persona que
esté en esa posición sostenga las manijas de la silla. El asistente que está
frente a la silla deberá tomarla desde un lugar estable, como las varillas del
apoyo de los pies.
·
Baja las escaleras de a una a la vez, cuando
las dos personas estén en posición. Las ruedas deberían hacer casi todo el
trabajo. La persona en la silla si tiene la posibilidad, puede ayudar a
facilitar el movimiento de las ruedas deslizando sus manos por el lado más
grande de las ruedas y sosteniéndolas para asegurarse de que la silla no se
mueva demasiado rápido y le quite estabilidad a los ayudantes.
En camilla
Existen varios tipos de camillas y cada una de
ellas cumple una función específica, dependiendo del tipo de accidentado. Pero existen algunas técnicas que nos ayudan
a subir a la persona accidentada a la camilla sin importar de qué tipo sea
esta.
Tipos de
camillas
·
Camillas
de lona para transportar víctimas que no presentan lesiones de gravedad.
·
Camillas
rígidas para transportar lesionados de columna; estas son de madera, metálicas
o acrílico.
·
Camillas
de vacío para transportar lesionados de la columna.
·
Camilla
para el transporte de lesionados en operaciones helitransportadas.
Técnicas para subir al accidentado a la camilla
De la
cuchara:
Se utiliza para depositar un accidentado en una
camilla. Requiere 4 socorristas que se arrodillan a un costado de la víctima e
introducen sus manos por debajo de la misma:
1. Un socorrista sujeta la cabeza y parte alta
de la espalda.
2. El segundo socorrista sujeta la parte baja de
la espalda y muslos.
3. El tercer socorrista sujeta las piernas por
debajo de las rodillas.
4. El socorrista a la cabeza de la víctima, da
la orden de levantar a ésta y la colocan sobre sus rodillas.
5. Una cuarta persona coloca una camilla debajo
de la víctima. Los socorristas, cuando lo ordena el socorrista a la cabeza de
la víctima, depositan a ésta sobre la camilla.
Del puente
Se utiliza para depositar un accidentado en una
camilla Los socorristas se colocan agachados con las piernas abiertas sobre la
víctima:
1. Un socorrista sujeta la cabeza y parte alta
de la espalda.
2. El segundo socorrista sujeta a la víctima por
las caderas.
3. El tercer socorrista sujeta las piernas por
debajo de las rodillas.
4. El socorrista a la cabeza de la víctima, da
la orden de levantar a ésta.
5. Una cuarta, persona coloca una camilla por
debajo de la víctima.
Por último se traslada al accidentado con mucho
cuidado, donde le puedan brindarle apoyo de inmediato, pero si antes de que lo
traslademos llega el equipo de salvamente hay que dejarles la tarea a ellos.
Bibliografía




















No hay comentarios:
Publicar un comentario